Claves para liberarte de los pendientes.
- Maria suarez fernandez
- 23 feb 2023
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 24 feb 2023

¿Tienes una tarea pendiente y no sabes ni cómo empezarla?, pero sabes perfectamente que no hacerla te está quitando la paz. La palabra procrastinar quiere decir aplazar, posponer, dejar para mañana
¿Por qué dejamos las cosas para después?
Te pone nervios@ porque tienes que escribir un documento interno de la compañía que todo mundo verá. Al sentir los nervios decides mejor ponerte a hacer una hoja de cálculo que ya sabes hacer, total una hoja de cálculo también es trabajo. Hacer esto te ayuda a distraerte y a bajar de forma momentánea la ansiedad. Lo malo es que cuando te vuelvas a encontrar con la urgencia de escribir el documento, es posible que los nervios aparezcan nuevamente y a lo mejor hasta con mayor intensidad.
La ansiedad, el perfeccionismo, el miedo, la sensación de que no vamos a poder, etc. son las culpables de que no hagamos las cosas en el momento, bueno la aburrición y el cansancio también pueden tener su peso.
Las emociones negativas que nos detonan ciertas tareas nos hacen caer en en ciclos de procrastinación, por lo que para atender este tema, es muy útil identificarlas y aprender a manejarlas.
Otra forma de verlo es que preferimos la gratificación inmediata, evitar el malestar en el momento. Por ejemplo, te pones una meta para bajar 5 kilos en 3 meses. Tu objetivo en el largo plazo es estar más saludable y más fit y tu recompensa sería sentirte mejor contigo mism@. Sin embargo, son las 10 de la mañana y la panza te cruje y la necesidad de comerte algo rico en ese instante descarrila tu objetivo de largo plazo. En el momento evitas la dieta porque mueres de hambre, sientes que es muy difícil y piensas que no vas a poder. Flaqueas y decides darte una recompensa de corto plazo y comerte esa dona que se ve tan buena. El problema es que, no cumplir la dieta, te hace sentirte mal contigo mism@ y retrasa el cumplimiento de tu objetivo de largo plazo.
Que nos pasen estas cosas no quiere decir que que seamos floj@s o que nos falte voluntad. Quiere decir que a nuestro plan le falta creatividad para que no nos permitamos caer en las tentaciones que se nos presentan.
Tips para cumplir esas tareas que NO nos motivan.
1. Acepta esas odiosas tareas, acepta que son difíciles para ti, pero que son parte de la vida y no porque las evitemos van a desaparecer.
2. Visualiza cómo te vas a sentir una vez que las hagas o que logres incorporarlas a tu rutina. Tómate unos minutos para contactar con esa emoción de logro y tranquilidad.
3. Pregúntate que te lleva a dejar las cosas para después. Puede ser
que te hayas comprometido a demasiadas cosas, que tengas una increíble carga de trabajo, o que te entretengas mucho tiempo en redes sociales. Hoy en día tenemos demasiados pendientes y distracciones, hay que identificar qué es lo que nos lo está impidiendo e intentar hacer cambios.
4. Planea, un minuto de planeación vale por muchas horas de trabajo.
5. Prioriza, ¿qué es lo más urgente e importante que debe ser resuelto?, ¿hay alguna parte de esa tarea que puedas delegar o compartir?
6. Rompe el objetivo en pequeñas tareas que sean pasos para seguir. Es más fácil subir un escalón cada día que toda la escalera de golpe. Calendariza esas tareas.
7. Diseña pequeñas recompensas. Permítete gratificaciones de corto plazo por los avances. Pueden ser cosas como un descanso, un rico café, o cosas más grandes por avances significativos como un masaje, una salida al cine o a cenar, jugar video juegos, un baño de tina, un viaje, etc.
8. Diseña también pequeñas consecuencias por el trabajo no cumplido, evita el “no importa, ya lo hago mañana”. Por ejemplo, queda con alguien para hacer el pendiente, si no llegas quedarás mal. Puedes también poner una alcancía para hacer donaciones y poner ahí una multa por el trabajo no avanzado.
9. Pon atención a tu diálogo interno. Tan malo es decirte “no pasa nada al rato lo hago” como “eres un desastre, no vas a poder, que mal lo haces.” Es mejor pensar en lo bien que nos sentiremos cuando nos quitemos el pendiente de encima. Conviértete en tu principal porrista y convéncete a ti mismo de que eres muy capaz de lograr esa tarea que no te gusta o que te cuesta trabajo.
10. Pon a la vista tus objetivos, y también pon a la vista los avances que vas teniendo. Pon mucho énfasis en los pequeños logros, esto te motivará a seguir adelante. Es muy placentero ir palomeando los pendientes, disfrútalo.
11. No se lo dejes a la voluntad admite que los seres humanos tenemos la tendencia a evitar lo difícil, el autocontrol es una estrategia de corto plazo.
12. Tan solo empieza, “show up”. No lo pienses mucho. El momento decisivo se refiere los dos primeros minutos en los que empiezas la actividad. Estos no deben de ser difíciles, tanto James Clear como Adam Grant sugieren que diseñes un ritual fácil y agradable para entrar en la actividad. El malestar y la culpa bajaran cuando logres empezar y una vez empezado es más fácil seguir trabajando y avanzar.
13. Identifica todas las tentaciones que se te pudieran presentar y quítatelas de en medio. Puede ser que pongas tu teléfono celular en otro cuarto, lo apagues, te des de baja en tus redes sociales, te deshagas de toda la comida chatarra que tengas en la casa, etc. identifica cuales son las cosas que interfieren con la tarea y no confíes en tu voluntad. Cuando estamos muy cansados o estresados es mucho más fácil caer en tentaciones. Un ejemplo que funciona es desconectar la tv y la consola de videojuegos cada vez que la terminas de usar y guardarla en el closet para que te dé más flojera sacarla y conectarla y así te hagas difícil distraerte. Esto es hacer difícil el acceso a la tentación de distraerte.
14. Facilita el acceso al trabajo. Acondiciona el ambiente para que esté orientado al trabajo, háztelo fácil y agradable. Un tip que sirve para que no cueste tanto trabajo empezar es antes de terminar de trabajar, hacer una lista o nota de donde te quedaste para que cuando empieces de nuevo no te cueste acordarte dónde te quedaste.
15. Utiliza la técnica de “temptation bundle” esto es juntar una actividad que no te gusta con otra que te gusta, por ejemplo, poner tu música favorita mientas ordenas tu cuarto, ver una serie mientas haces ejercicio. Se recomienda hacer una lista de las tareas que procrastinamos y otra de las cosas que disfrutamos para que veamos como las podemos poner en pares. Esta es una de las estrategias que nos propone James Clear en su libro “Atomic Habits”
16. Imagínate que fallas espectacularmente. Si es una tarea que te cuesta trabajo es posible que también te desmotives porque sientes que no eres buen@ haciéndola y que pienses que el resultado no te va a gustar. Imagínate que fracasas de forma espectacular, aunque no lo creas esto te ayudará a bajar la ansiedad. Bajar nuestras expectativas y quitar el perfeccionismo de en medio nos hace pensar más claramente. Esto nos propone Adam Grant en su podcast sobre perfeccionismo y procrastinación.
17. Por último, llevarte los pendientes a la cama es como llevar las distracciones al trabajo. Cuando se termine tu día de trabajo y de hacer pendientes, procura soltar las preocupaciones para poder descansar, si lo necesitas, como se menciona arriba, deja una lista de las cosas con las que tienes que empezar al día siguiente, apunta ahí todo lo que te preocupe y guárdalo en el cajón hasta el día siguiente. Es tan importante trabajar de forma efectiva como descansar y desconectarse de forma saludable. Dormir pensando en los pendientes es como olvidar cargar el teléfono celular y pasarnos todo el día con la preocupación de que nos vamos a quedar sin batería.
Cada vez que dejamos algo para después, lo que posponemos no se va, se queda ahí esperando que le dediquemos unos minutos, es como si lleváramos una mochila donde vamos echando piedritas, en cuanto más piedras le echemos más pesará y más trabajo nos costará cargarla. Por ejemplo ¿Cuánto pesa un vaso de agua? poco ¿no?
Pero ahora intenta extender tu brazo con un vaso de agua en la mano y detenlo ahí por 10 minutos. Ahora sí parece muy pesado. Después de un rato se empieza a sentir la tensión, lo mismo pasa con los pendientes que vamos acumulando.
Las consecuencias de dejar las cosas para después pueden afectar nuestras muchas áreas de nuestras vidas. Aun sabiendo todo esto, todos los seres humanos dejamos tareas importantes para después, dependiendo de nuestra personalidad nos costarán cosas diferentes.
Espero que poner en acción estos tips te ayude a quitarte los pendientes y a incorporar hábitos más saludables de trabajo. Para que las horas de trabajo sean más efectivas y las de descanso más reconfortantes






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